Nuestros especialistas afirman que las altas temperaturas son un factor determinante en la producción de leche.

En esta época del año puede llegar a disminuir hasta un 30% debido al estrés calórico en el que se encuentran las vacas y a los cambios que se producen en la calidad de las pasturas, lo que provoca desequilibrios en el balance de nutrientes básico para la dieta animal.

Algunos síntomas de carga calórica o estrés animal a tener en cuenta son:

  • Cuerpo alineado con dirección al sol
  • Búsqueda de sombra
  • Rechazo a echarse
  • Amontonamiento alrededor de las aguadas
  • Boca abierta y respiración trabajosa
  • Salivación excesiva

Importancia del agua, las sombras y el manejo nutricional

Para un animal con estrés calórico el nutriente más importante es el agua. Durante el verano, una vaca lechera de alta producción puede ingerir hasta 120 litros por día. Sin embargo, la calidad del agua bebida es con frecuencia una de las causas que limita su ingestión. Por eso, es importante disponer de agua de calidad y asegurar una rutina de manejo del rodeo que permita cubrir los requerimientos de este nutriente esencial para la producción de leche.

La sombra también es un factor clave en esta época del año. Médicos Veterinarios aseguran que la modificación del ambiente se logra fundamentalmente con el uso de sombras. También existen sistemas de ventilación y aspersión de agua, así como la combinación de ambas, incluyendo el enfriamiento evaporativo.

La sombra de árboles es una de las más efectivas. Sin embargo, el uso de sombras artificiales fijas y móviles es otra alternativa muy utilizada en la actualidad. Dentro de las fijas, la más difundida es la que utiliza una densidad del 80%.

La superficie por animal no debe ser inferior a los tres metros cuadrados. Es recomendable elegir la orientación norte – sur ya que permite el secado del piso. También es importante destacar que se deben planificar estos espacios con declive a ambos lados y emplear materiales que permitan consolidar el suelo sin dañar las pezuñas de los animales.

Finalmente, con respecto al manejo nutricional en verano, es recomendable contemplar el encierro estratégico en un potrero con sombra entre ordeños para disminuir la carga calórica y reducir las caminatas.

La adecuación de los horarios de ordeño -más aún en el caso de establecimientos que utilizan pastoreo- permite aprovechar los picos de pastoreo como el nocturno.

Tener en cuenta estos aspectos y llevarlos a la práctica tiene efectos muy positivos que se verán reflejados en una mejor productividad y en los índices reproductivos del otoño.

Por: PEREZ, Adelqui – Médico Veterinario, miembro del equipo de especialistas de la Cooperativa Ganadera Agrícola y de Consumo Porteña Ltda.