Los establecimientos pecuarios son sistemas generadores de gran cantidad de residuos y el sustrato ideal para la multiplicación de muchos insectos, principalmente las moscas.

La más común es la mosca doméstica pero existen otras especies como la “mosca de los cuernos” y la “mosca de los establos” (mosca brava).

Estos insectos se caracterizan por sus ciclos biológicos cortos. En primavera-verano duran de 8 a 20 días. Comienzan con un estadío de huevo, luego pasan a ser larva y más tarde pupa hasta convertirse en mosca adulta. Todas utilizan el material en descomposición y la materia fecal fresca para completar su ciclo.

La presencia de moscas en establecimientos pecuarios genera perjuicios en los animales, tales como:

1- Estrés (por los constantes movimientos de cabeza y cola para espantar).

2- Predisponen a patologías oculares (Queratoconjuntivitis).

3- Pérdidas productivas del 10 al 16 % al disminuir el consumo de alimento por estrés.

4- Mastitis

Además es un vector de enfermedades zoonóticas, es decir adquirida por una persona a través de un animal, y puede llegar a producir un impacto ambiental y social.

Según los especialistas, hay que tener presente que el problema de las moscas es como un iceberg ya que las moscas que se ven volando corresponden solamente al 5% del problema, el 95% que no se ve son las que se encuentran en fases no adultas.

Ante ello, es recomendable implementar un método de Control Integrado que atienda los aspectos culturales, biológicos y químicos.  El Control Cultural apunta a realizar todos los trabajos con la finalidad de mantener un ambiente limpio en corrales, bretes, manga, depósitos de alimentos y comederos; en el Control Biológico se usa una avispa que parasita las pupas cortando el ciclo para  evitar que emerja el adulto; finalmente, en el Control Químico se aplican Adulticidas como:

  1. Cebos y pinturas compuestos de un insecticida y un atrayente hormonal que permite controlar los adultos.
  2. Aspersiones y fumigaciones.
  3. Larvicidas que actúan sobre los estados larvarios y se incorporan a la ración preparada en mixer o a premezclas vitamínicas-minerales. Estos productos actúan tanto sobre el alimento que queda en el comedero como sobre la materia fecal. Puede usarse en todas las categorías.

Ante la presencia de este insecto consulte con el Médico Veterinario de su establecimiento.

Por: PEREZ, Adelqui – Médico Veterinario, miembro del equipo de especialistas de la Cooperativa Ganadera Agrícola y de Consumo Porteña Ltda.