A la situación crítica que está atravesando la actividad lechera producto de los eventos climáticos (180 mm en diciembre y 190 mm en lo que va de enero), se suma la gran masa de agua que viene escurriendo del sur-oeste y las napas freáticas que están cerca de la superficie. Esto afecta a todos los sistemas de producción de la región en particular a los tambos con pérdidas de pasturas. Los animales están sufriendo estrés por el barro y el agua, no se puede alimentar correctamente y aumenta el riesgo sanitario, mortandad en guacheras y disminución en la producción que va del 15 al 25%.

En este escenario, compartimos algunas recomendaciones sobre manejo de animales:

1- Contar con un potrero Extra, si no lo tiene sacrifique un potrero de alfalfa vieja (2-3 años) que se encuentre en la parte más elevada del campo. Donde se hace pastoreo las franjas amplias para no deteriorar el potrero con el pisoteo, arrojar los silajes de maíz o sorgo y ubicar los rollos en el suelo debajo de los boyeros laterales de la franja sobre espacios amplios para evitar la concentración de animales. En cuanto a los callejones si son amplios (8 a 10 mts.) dividirlos por la mitad con un boyero. Mover los comederos dentro de cada corral.

2- Alimentación: priorizar algunas categorías como vacas y vaquillonas adelantadas y preparto, vacas frescas y en el primer tercio de la lactancia así como las de mayor producción.

3- Sanidad: la mayor exposición al barro y la materia fecal aumenta las probabilidades que sufran mastitis ambientales, por lo que sugerimos intensificar la higiene preordeño, lavar solo pezones, despuntar, desinfección preordeño (Predipping) y secar con toallas de papel descartables. Sellar pezones postordeño con selladores de barrera y evitar que las vacas se echen en el barro durante la primera hora luego del ordeño.

Fuente: Med. Vet. Adelqui Perez, miembro del equipo técnico de la Cooperativa.

Imagen: Pablo Olocco